David Dobkin salta de
las comedias a un drama fabuloso que logrará que muchos de los espectadores se
sientan identificados con una historia de padre e hijo, con diálogos bastante
largos a los cuales no nos tiene acostumbrados Robert Downey Jr. Pero los
cuales son muy bien manejados por el nivel actoral de la cinta, en su reparto
encontramos a los actores Robert Duvall,
Vera Farmiga,
Billy Bob Thornton,
Vincent D'Onofrio,
Jeremy Strong,
entre otros, quienes lo harán recordar, vivir y en algunos casos llorar con la
historia que nos presentan, la música está a cargo de Thomas Newman
y el guión por parte de los reconocidos Nick Schenk,
Bill Dubuque.
Empecemos, Si a usted
se le ha muerto algún ser querido, padre, madre o abuelos, seguramente tendrá
el corazón arrugado cuando vea esta película, escenas conmovedoras que lo harán
pensar en su educación, la que le dieron sus padres, y la educación que les da a sus hijos, si los
tiene.
En esta ocasión llega
(Robert Downey Jr.) a personificar al abogado Hank Palmer quien acaba de perder
a su madre y por tal razón regresa a su pueblo natal en donde se reencuentra
con sus amigos, amores del pasado, sus hermanos y por supuesto su padre, el
Juez del pueblo, quien es encarnado por el actor ganador del Oscar (Robert Duvall) en aquel
momento inicia esta historia que lo hará reflexionar sobre sus raíces.
El verdadero drama comienza cuando el Juez es
sospechoso de un crimen y es allí cuando padre e hijo intentan recuperar una
relación que por distancia y tiempo se ha fragmentado. No todo será drama, un
poco de humor dará paso a enlazar la historia, algo de intriga por una hija no
conocida y una nieta que conocerá por fin a su abuelo, amores que salen del
pasado y un toque bastante americanista es lo que usted encontrará en esta
historia dirigida por David Dobkin.
Lo mejor de esta cinta
es ver la maravillosa actuación de los protagonistas, quienes hacen que los 141 minutos de la
historia se hagan más cortos; seguramente las escenas conmovedoras quedaran
guardadas en la memoria del espectador y muy seguramente lo harán derramar un
par de lágrimas.









